Bicicletas gigantes en el Aubisque

No llevan ahí muchos años ya que datan de 2007. En la  Oficina de Turismo la Maison de Gourette, en la población termal de Eaux-Bonnes, nos comentaban acerca de las “Grands Vélos d'Aubisque”,  que su deseo fue desde el principio el dejar las bicicletas en el Aubisque  "pour saluer le courage des milliers de cyclos qui franchissent tous les ans ce col mythique. Aujourd'hui il y a des photos du sommet avec les vélos et le somptueux panorama du Cirque de Gourette dans le monde entier...". Creo que no necesita traducción, el objetivo no es otro que rendir un homenaje a los miles de cicloturistas que cada año coronan el puerto y de paso buscar un gancho a la hora de hacer las fotos de recuerdo. Está claro que lo han conseguido y con creces.


Se colocaron por deseo expreso de la Oficina de Turismo de Gourette y fueron fabricadas en ocasión de la celebración de la 16ª etapa del Tour entre Orthez y Aubisque-Gourette, el 25 de julio del 2007,  ganada por el danés Rasmussen. Los encargados de los trabajos y de dar forma a las bicis fueron los propios operarios de la empresa E.P.S.A. (Etablissement public des stations d'altitude) que gestiona el dominio esquiable de la estación de Gourette. Las bicicletas son propiedad de la Oficina de Turismo y rinden homenaje al Tour y al propio Col, uno de los más concurridos por la Grand Boucle con más de 70 pasos desde el año 1910 por estos Pyrénées Béarnaises.

 

Salgo con una sonrisa de oreja a oreja por la información facilitada y sigo con mi cabalgadura dirección el Col d'Aubisque. Después de un buen rato, por fin corono el mítico puerto. En esos momentos lo que más me atrae es acercarme a las bicis gigantes y fotografiarme junto a ellas. Y aquí estoy, delante de ellas, tres enormes bicicletas cada una con los colores de los maillots del Tour: una amarilla, otra verde y cómo no, la blanca con lunares rojos de rey de la montaña. Paisaje espectacular y buenas vistas.


 



Después de conseguir hacerme las fotos, aprovecho para dar un paseo por el Col, ya que hay otras muchas curiosidades por contemplar. Además del típico mojón con la altura (1709 m) y la ubicación, te puedes recrear observando la estela en honor a André Bach, un oficial francés de la Legión de Honor que perdió su brazo izquierdo en 1916, durante la 1ª Guerra Mundial. Siguiendo el consejo de su médico, el Doctor Ruffier, se animó a hacer bici. Eso fue lo que hizo que se entusiasmara de nuevo por la vida a través de la práctica del ciclismo, y de 1937 a 1940 llegó a ser presidente del Béarn Cyclo Club. Solía ascender el Aubisque casi a diario para mantenerse en forma, hasta que en 1943 fue deportado a un campo de concentración alemán. En mayo del 45 murió volviendo de su cautiverio y el 26 de septiembre de 1948 fue inaugurado este monumento en su memoria por los cicloturistas del B.C.C. También existe un busto dedicado al belga Lucien Buysse, vencedor del Tour en 1926. 

Por Jordi Escrihuela  Foto: A. Epelde

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